Rolex Presidential
Hay relojes con una presencia que no deja lugar a dudas de que se trata de relojes de lujo nobles de principio a fin, escandalosamente caros y prácticamente icónicos. El Rolex Day-Date es sin duda uno de ellos. No en vano este reloj lleva el elocuente apodo de Rolex President. En este artículo nos sumergimos en la historia del "Presidential Watch" y analizamos con detalle qué es lo que le da su encanto a un reloj de pulsera Day-Date como este.
Significado y prestigio del nombre "Presidential"
¿Qué necesita un reloj para hacerse conocido como el reloj de los presidentes? Pues bien, además de la calidad de primera clase habitual en Rolex, en el caso del Day-Date es sobre todo su diseño lo que lo convirtió en el emblema del reloj de un presidente. Su elemento más característico es el "President Bracelet", un brazalete especial desarrollado expresamente para el Day-Date. El brazalete filigrana, clásicamente de oro, se adapta con elegancia a la muñeca y, gracias a su estructura de tres hileras, resulta sumamente vistoso.
Sin embargo, el Rolex Day-Date probablemente deba también una parte nada desdeñable de su fama como reloj presidencial a las personalidades célebres que, según se dice, poseen (o poseyeron) precisamente este modelo. El motivo: Un número llamativo de los conocidos portadores de Rolex fueron políticos de alto rango, entre ellos presidentes. Lyndon B. Johnson, Gerald Ford, Ronald Reagan, Dwight D. Eisenhower, Winston Churchill, Franklin D. Roosevelt y John F. Kennedy: Se dice que todos ellos sintieron en el pasado predilección por este modelo concreto de Rolex. ¿Qué otro reloj puede decir eso de sí mismo?
Los orígenes del modelo Day-Date
El Rolex Day-Date, que hasta hoy forma parte fija del catálogo de la marca relojera suiza, se lanzó en 1956 y, a lo largo de los años y las décadas, se convirtió en uno de los relojes más populares de Rolex. ¿Cómo lo consiguió? Supo captar el espíritu de la época. Mientras otros fabricantes se concentraban en producir relojes con calendario completo, o bien sin ninguna función de calendario, el Rolex President, con su extraordinaria indicación de la fecha, vino a cubrir por así decirlo un hueco en el mercado.
Hans Wilsdorf, fundador de Rolex, se planteó la cuestión de cómo combinar la complejidad de un calendario con la robustez de un reloj de uso diario hermético. El resultado fue el Day-Date: Un modelo de reloj con la sólida caja Oyster que atrae todas las miradas con su original calendario.
A diferencia de lo que hoy conocemos de muchos relojes, el Rolex President no se limita a una indicación de la fecha en forma de una pequeña ventanilla de dos cifras. Al contrario: En la parte superior de la esfera del President reina, dispuesto en semicírculo, el día de la semana escrito con todas sus letras, una auténtica rareza. Para crear suficiente espacio para este extravagante detalle, la corona de Rolex incluso se desplazó un poco hacia abajo, lejos de su posición habitual.
La imagen clásica del Day-Date
Naturalmente, la indicación de la fecha no es ni mucho menos lo único digno de mención del Rolex President. Aunque al principio la mirada del observador se dirija sin duda a la fecha, situada de forma inusual, en un segundo vistazo son muchos otros detalles los que despiertan el interés de cualquier amante de los relojes.
El clásico Rolex President tiene un diámetro de 36 milímetros, mientras que el moderno Day-Date 40 mide 40 o 41 milímetros de diámetro. En este modelo de gama alta, Rolex optó por utilizar exclusivamente metales preciosos. Así, los Day-Date están disponibles en platino, oro blanco y oro amarillo, así como en oro rosa, el denominado oro Everose. Hasta hoy solo existen seis relojes presidenciales de metal precioso, que representan así algunos de los modelos vintage más raros de Rolex.
Hoy en día, el Rolex President está disponible en una gran variedad de diseños, entre ellos modelos con índices romanos o diamantes engastados. Los relojes se ofrecen, por ejemplo, con esfera azul, de nácar, dorada o blanca, enmarcada de forma muy armoniosa por el elegante bisel.
Aunque el reloj Rolex también puede suministrarse opcionalmente con brazalete Oyster, el ya mencionado brazalete President se considera la seña de identidad del reloj presidencial. Más de un conocedor opina que es precisamente el brazalete President el que convierte al Day-Date en el Presidential Watch.
El Day-Date como símbolo de estatus
Como reloj llevado por numerosos presidentes, ya sea John F. Kennedy, Dwight D. Eisenhower o Lyndon B. Johnson, el Rolex Day-Date tiene, naturalmente, una imagen de símbolo de estatus de primer orden. No cabe ninguna duda: Quien se muestra en público con uno de estos elegantes modelos en la muñeca demuestra no solo tener una cartera bien llena, sino también sentido del estilo y buen ojo a la hora de elegir sus relojes.
Todas las versiones del Day-Date, incluido el Day-Date II, que en 2015 fue sustituido por el Day-Date 40, se conocen también como "Leader's Watch". Un sobrenombre que expresa de forma ideal el aura de poder, éxito y fuerza que acompaña al reloj. Justo como hecho para un reloj por el que se han decidido los hombres más poderosos del mundo.
Características técnicas del Rolex Presidential
Como es habitual en Rolex, el reloj presidencial no solo brilla por sus rasgos externos, sino también por sus valores internos. En el corazón del reloj de pulsera late hoy un calibre 3255, un potente movimiento Rolex que garantiza la máxima precisión. Con 70 horas de reserva de marcha y una desviación diaria de solo unos dos segundos, el calibre, utilizado desde 2015, convence por su absoluta fiabilidad.
Los modelos vintage del President Watch contaban originalmente con el movimiento automático 1055, que hizo posible la introducción del tan mencionado disco del día de la semana. Ya en 1957 fue sustituido por el calibre optimizado 1055 B y, unos 15 años después, finalmente por el calibre 1556 con parada de volante. La siguiente novedad se hizo esperar hasta 1983: En ese momento se introdujo el calibre 2135, que dispone de una posición de corona semiextraída para corregir el calendario con mayor facilidad.
Hasta llegar a su corazón actual, el calibre 3255, el Rolex President ha recorrido, por tanto, un camino bastante largo. Lo notable: Ninguna de las novedades tuvo jamás un efecto realmente negativo en la reputación de este reloj Rolex tan singularmente fascinante. Desde el primer modelo, el auténticamente original, la historia del éxito rotundo de los relojes con brazalete President continúa sin interrupción hasta el día de hoy.
El Rolex Presidential en la cultura pop
La enorme influencia de Rolex en la cultura pop es innegable: Llevados por presidentes, héroes televisivos y superestrellas, los relojes Rolex se han instalado con el tiempo en la mente de las personas como símbolo de riqueza, éxito y elegancia. La empresa ha logrado así consolidar su nombre, generación tras generación, como representante de la prosperidad y el lujo.
Como fenómeno de la cultura pop, Rolex destaca, entre otras cosas, por los numerosos y cariñosos apodos de sus relojes, conocidos por los aficionados de todo el mundo. El Rolex President es solo un ejemplo, en cuyo lugar podrían citarse igualmente el GMT-Master 6542 ("Pussy Galore"), el Daytona 6239 ("Paul Newman") o el Submariner 16610LV ("Kermit").
La elección del Rolex Presidential
Si desea incorporar a su colección este icono de Rolex, dado el elevado nivel de precios, se entiende por sí solo que no debe hacerse a la ligera. Más bien es recomendable tomarse previamente el tiempo suficiente para informarse sobre las distintas variantes del Rolex Day-Date.
Consejos y consideraciones al comprar un reloj Day-Date
Es bien sabido que la compra de un reloj Rolex en un distribuidor oficial puede conllevar tiempos de espera. El motivo: La demanda de los modelos populares supera con creces la oferta. En el caso del Rolex President, sin embargo, el tiempo de espera estimado se mantiene dentro de unos límites bastante razonables. Por un Day-Date 40 se espera de media 18 meses; la versión de 36 milímetros de diámetro, con un poco de suerte, la tendrá en sus manos tras una media de solo 9 meses.
Si prefiere ahorrarse la espera por completo, la compra en el mercado secundario es una buena opción. Allí el Rolex President está disponible de inmediato, aunque por lo general se ofrece por encima del precio de catálogo. Sobre todo al comprar en el mercado de segunda mano, es importante verificar la autenticidad del reloj e informarse con precisión sobre el estado del ejemplar en cuestión y sus datos. El motivo: Hay estafadores en todas partes, y el comercio de relojes no es en absoluto una excepción.
Variantes y modelos populares
A juzgar por la demanda, el Day-Date 40 goza de una popularidad especialmente grande, mientras que el de 36 está algo menos solicitado. Muchos hombres prefieren el President en oro amarillo o platino, mientras que las mujeres suelen entusiasmarse sobre todo con un modelo en oro blanco u oro rosa. En definitiva: Al elegir un Rolex President, es en buena medida el gusto personal el que decide qué modelo debe ser.
Conclusión sobre el Rolex Presidential
Presentado como una auténtica innovación, el Rolex Day-Date con brazalete Presidential conquistó el mercado por asalto y sigue siendo hasta hoy uno de los modelos de Rolex más populares y conocidos de todos los tiempos. No es de extrañar: Un reloj que con el paso del tiempo ha llegado a las muñecas de numerosos políticos de alto rango, e incluso de numerosos presidentes, no cae fácilmente en el olvido. Así, el Rolex President es un modelo para la eternidad, no solo por su brazalete especial o su extravagante fecha, sino también por sus portadores prominentes e influyentes.
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